El Refugio de los Abuelos

2020

AÑO

San Pedro Garza García, NL

UBICACIÓN

Construido

ESTATUS

500 m2

ÁREA

En el municipio de San Pedro Garza García, una parte del presupuesto anual se destina a proyectos propuestos por los ciudadanos, seleccionados a través de un programa de presupuesto participativo. Se nos pidió que ayudáramos a organizar a los vecinos y a trabajar con ellos para materializar sus ideas en proyectos concretos. Participamos en asambleas y talleres de vecinos. En estos talleres conocimos a Flora Rodríguez, una dirigente local de una colonia en el límite del municipio.

 

La colonia está poblada en su mayoría por personas mayores. Tenían un edificio gubernamental abandonado que antes albergaba una biblioteca infantil; la ausencia de niños en el barrio la volvió inútil. La estructura estaba en buen estado y el espacio abierto permitía diversos usos. Así que decidimos transformarla en un centro comunitario para los vecinos. En nuestra investigación, descubrimos que a los usuarios potenciales les gustaba la jardinería; incorporamos al diseño huertos para cultivar y un jardín perenne.

 

El sitio está situado en el límite literal del municipio, junto a otra colonia históricamente asociada con la delincuencia. Siempre ha habido una sensación de distanciamiento entre las dos colonias. Durante años, ha habido una parada de autobús no oficial en la esquina del sitio y un camino de tierra primordialmente usado por los habitantes de esta otra colonia. Durante el proceso de diseño participativo, era importante establecer un diálogo con los líderes de ambas colonias para satisfacer las necesidades de todos.

 

Al final conseguimos regularizar la parada de autobús y el camino, así como transformar el edificio en el centro de actividades que buscaban. El proceso de construcción se detuvo al comienzo de la pandemia de COVID-19, pero se reanudó después y se entregó el proyecto terminado a los vecinos. Dado que la mayoría de ellos están en edad vulnerable, el espacio flexible se ha podido transformar para diversos usos durante la cuarentena.  Los vecinos lo bautizaron como "El Refugio de los Abuelos".